miércoles, 13 de octubre de 2010

De cómo Cenicienta se transformó en Hannah Montana

En mis paseos por el fascinante mundo del bloguerío me he encontrado con un tema recurrente. Muchas de nosotras somos madres, y entre ese enorme grupo, otras muchas tenemos hijas en esa difícil y con frecuencia ninguneada fase de su vida (y por ende de la nuestra) denominada comunmente "pre-adolescencia".
Un buen día te levantas y tu niña, esa a la que ponías vestidos y lazos perfectamente conjuntados con chaquetitas, leotardos y zapatos, que era la admiración de todo el vecindario, te dice que los vestidos mejor se los pongas a su hermana pequeña (si es que la tiene, sino podéis pasar directamente al punto dos) y que los lazos los puedes ir regalando. Que las pelis de princesas y los libros de Kika Superbruja ya no le van ni pizca y que prefiere a Hannah Montana o a Patito Feo. Ah! y que la próxima vez que salgáis de compras, mejor cambiamos las tiendas de moda infantil por Bershka o Stradivarius.
Tú entonces, atónita en el mejor de los casos, o en estado de shock en el peor, empiezas a preguntarte ¿pero qué he hecho mal? y, lo que es más importante: ¿y ahora qué hago? Porque, seamos francas, a ninguna nos gusta ver a nuestra niña pasar del nido de abeja al look Lolita sin pasos intermedios que duren al menos un lustro!
Pues bien, después de darle muchas vueltas y animada por algunas buenas amigas (que no sé si se arrepentirán después de un par de entradas) , me he lanzado a publicar este blog en el que pretendo dar cabida tanto a las atribuladas madres que, como yo misma, tenemos hijas en esas edades que van desde los 9 hasta los 14 o 15 años, como a nuestras propias hijas de esas edades y proporcionaros un punto de encuentro en el que podamos compartir experiencias, aficiones, formas de enfocar los problemas y todo lo que se os pueda ocurrir.
No pretendo crear un blog de moda, para eso ya hay muchas y muy buenas amigas en el universo blogueril que lo hacen muy, pero que muy bien. Tampoco convertirme en crítica literaria, cinematográfica o musical. Muchísimo menos ser la nueva Elena Francis. Sólo voy a intentar desde aquí y con vuestra inestimable colaboración crear un pequeño puente que nos comunique a las Madrastras con nuestras, a pesar de todo, adoradas Cenicientas. Porque, aunque no seamos sus mejores amigas (a ese tema pienso dedicar una entrada), siempre, siempre pueden contar con nosotras, porque, en definitiva, nadie las va intentar comprender mejor que sus madres.
Espero vuestas opiniones. Sin vuestra colaboración, este blog no tendría sentido.

6 comentarios:

Geny dijo...

Me encanta,que buena idea un blog en el que comprobemos que no somos todas las madres las malas de la peli, je,je,je, seguro que todos los dias nos sorprendes con ideas y soluciones para las pequeñas batallas diarias con nuestras "pequeñas Cenicientas"
Un Beso muy fuerte
Geny.

salas dijo...

Hola me ha encantado como lo has descrito, y me empiezo a ver reflejada. Ha sido en cuestión de dos semanas!UFFFFFFFFFFF, si yo todavía estaba con mi blog del armario de Clara, recuerdas?Pues ha sido empezar el cole y ya sólo quiere sudaderas, camisetas y las "converce", qué pena!!!!!! Ya sabes en todo lo que pueda colaborar, aquí estoy que me viene muy bien el tema!!!!!!

Compritas para los Peques dijo...

Esto tiene una pinta estupenda Fátima. De todas formas yo todavía de espectadora y sin experiencias propias que contar... espero.
Besos, María

Ana Pompones dijo...

Punto por punto...suscribo punto por punto...aquí me tienes.Mi Spice girl(debe de ser la edad,yo que quedé en las spice) tiene 11 años y muuucha personalidad.Creo que ya incluso pasa de Hanna Montana,le gusta más Justin no se qué...

Fátima dijo...

Muchas gracias a todas por los comentarios, que, viniendo de instituciones en el universo del blog como vosotras, le suben a una mucho la moral.
María, aprovecha el tiempo que te queda de tener a tu niña- niña, que se pasa de repente y no vuelve!
Ana, creo que el tal Justin es Justin Bieber. A ellas les encanta, pero si lo ves, parece mi hijo pequeño... un niñín!
Y desde luego, Salas, agradezco contribuciones y experiencias...las de Clara también si ella quiere.
Geny, un besazo!

Anónimo dijo...

¡POR FÍIIIIIIIIIIIIIIIIIN! Gracias Fátima, no sabes el tiempo que llevaba buscando un blog de este tipo, y me encanta porque tiene pinta de que coincidimos en casi todo. Me lo recomendó María "compritas", jeje, y me encanta encontrarme por aquí también a muy buenas personas como Salas o Ana. Sólo te veo un pequeño problemilla, ¿qué te ha pasado desde el 21 de noviembre...?. Es que primero he ido a la página principal, y aunque tengo intención de leer lo que llevas publicado por orden, no he podido evitar ver la fecha de tu último post. Y no nos puedes tratar así, ¡por favor!, que te vamos a necesitar mucho. Para que te hagas una idea, esta mañana me he tenido que pelear, con mi hija de diez años, primero porque se pusiera el polo por dentro y no por fuera (el del uniforme, en verano no me importa, pero ahora...); luego por el largo de la falda, pues se equivocaron al meterle y la tiene según ella "de monja", con lo cual se pone a darle vueltas a la cinturilla y no para...; porque en vez de prepararse la merienda, estaba buscando una pulsera; y le podemos añadir anoche, por el peinado (raya hecha prácticamente dos centímetros por encima de la oreja, con el consiguiente "flequillo" por toda la frente, ya no sé si es estilo Patito, Hannah o qué). Bueno, después del tocho que te he soltado, por lo menos me ha servido de terapia, y te aseguro que aquí vas a tener una seguidora incondicional. Espero que te vaya todo muy bien, y no te preocupes, que si luego necesitas ideas ya te propongo yo algo. GRACIAS.
Sara